RR.HH y la innovación creativa

Entrevista a Aaron Sabbagh y Matías Mackinlay.

La innovación se torna cada vez más urgente en las empresas. Éstas requieren de un sistema para generar ideas y transformarlas en proyectos sustentables. Esa es, precisamente, la propuesta del Método de la Innovación Creativa, planteado por Aaron Sabbagh y Matías Mackinlay, socio y consultor, respectivamente, de Ingouville, Nelson & Asoc. Ellos afirman que en el contexto actual, la innovación es una demanda ineludible.

En primer lugar, ¿las personas nacen o se hacen creativas?

Aaron: La creatividad no es una característica innata. Se puede ejercitar y fomentar. Suele imaginarse al inventor como solitario, encerrado en un laboratorio hermético, concentrado en forzar el momento de la creación de la próxima idea revolucionaria. Sin embargo la realidad es que el innovador es un explorador que encuentra las oportunidades creativas al observar cómo los usuarios utilizan los servicios y productos, cuáles son las dificultades que enfrentan, y qué necesidades tienen.

Entonces, si el creativo no nace sino que se hace, ¿existe un método para ser creativo? Esa es la pregunta que nosotros tratamos de responder a través del Método de la Innovación Creativa. Este concepto es muy interesante, porque la creatividad se relaciona a la habilidad de generar ideas novedosas y de valor, mientras que la innovación tiene que ver con la implementación, o sea, como convertimos la idea en un proyecto sustentable y rentable.

¿Son conceptos que puede unirse?

Matías: Sí, a medida en que fuimos sumergiéndonos en el tema de la creatividad y la innovación, fuimos descubriendo que son dos mundos diferentes y complementarios a la vez. El mundo de la creatividad es el mundo de la libertad, el mundo más allá de los patrones y es el espacio de la diversión. Por otro lado, tenemos el mundo de la innovación, que si bien es el complemento, este es muy diferente: es el mundo de lo concreto, de la implementación, del producto, del servicio, del presupuesto, del objetivo, del liderazgo, etcétera.

Para unir esos mundos diferentes, nosotros consideramos que la forma más apropiada no es esperar una inspiración, sino trabajar en un método para buscar la inspiración. Esa metodología, nos va a permitir desarrollar e implementar la creatividad.

¿Y por qué es tan importante la innovación y la creatividad en el contexto actual?

Matías: Entre los líderes de diversas organizaciones parece haber consenso en que, en una época de constantes cambios como el actual, la innovación es una demanda ineludible. Sin embargo, es necesario generar a nivel organizacional las condiciones para fomentar la innovación creativa. Esto es, destinar recursos, tiempo y espacio al asunto, activar la comunicación, capacitar a las personas, generar un clima colaborativo, entre otros.

Además, porque estamos en un momento en que verdaderamente estamos repensando cosas importantes para nuestra permanencia como especie. Hoy día, la creatividad y la innovación están más vigentes y no solamente ligados a aspectos de rentabilidad, sino a temas como la sustentabilidad.

Sin duda, estamos en una época de rápidos cambios…

Aaron: En efecto, el desarrollo de la tecnología ha acelerado, por ejemplo, los procesos de venta de un producto, lo que también ha precipitado los ciclos de vida de los productos. Entonces, para mantenerse competitivo como empresa es importante que no solo te adaptes al cambio, sino que te adelantes al cambio. La innovación está muy ligada a lo que es la gestión del cambio.

Matías: Sin duda, la creatividad e innovación son los que impulsan el cambio. Pero, el cambio más allá de la inspiración, también es trabajo. Es importante la capacitación y el desarrollo humano para llevar adelante la creatividad e innovación en las empresas.

¿Cómo implementar el proceso de innovación creativa en las empresas? ¿Hay algunos lineamientos a seguir en este sentido?

Matías: La creatividad y la innovación son experiencias, no son una intelectualización. Para enraizar estos procesos dentro de lo que es la cultura organizacional, podemos trabajar distintas herramientas. Una de ellas es incorporar a la gente para que sea protagonista del proceso, o sea, que ellos a través del impacto emocional, sientan que son promotores del cambio y no víctimas del cambio. Acá, el departamento de recursos humanos tiene una labor importantísima.

Aaron: Hay que tener en cuenta que el recurso humano es el factor clave, pues la creatividad surge, justamente, del recurso humano, no del manual. Es crucial generar las condiciones adecuadas para el desarrollo de la creatividad, como, por ejemplo, brindar a las personas los recursos necesarios, tolerar los errores, porque la innovación es un proceso plagado de errores.

¿Cuál es el rol del área de Recursos Humanos?

Matías: En primer lugar, el departamento de Recursos Humanos tiene que estar involucrado en el negocio. No puede ser un departamento aislado del negocio y pensar que puede aportar valor agregado.

Sin duda, el área de Recursos Humanos es fundamental para los procesos de cambio, pues este involucra inexorablemente a la creatividad y la innovación. Por lo tanto, también está presente la incertidumbre y el miedo, entonces hay que contar con un método para reducir y manejar todas esas variables.

Aaron: Muchas de las tareas tienen que ver con cómo generar las condiciones organizacionales adecuadas para la innovación, y todas ellas están relacionadas con el factor humano y con temas organizacionales. Entonces,  Recursos Humanos, es el departamento por excelencia que tiene los conocimientos y las herramientas más aptas para llevarlas a cabo.

¿Qué elementos previos se tienen que tener en cuenta antes de implementar un sistema de innovación creativa?

Matías: En primer lugar, no hay innovación en la empresa sin un compromiso de la alta gerencia. Sin el compromiso de los líderes no se puede avanzar en el tema de la innovación. Entonces lo primero es asegurarse de ese compromiso.

Aaron: Yo tengo algunas sugerencias. Lo primero es cómo acompañamos a las personas en su proceso creativo. Hay que capacitar a la organización para que cuando la innovación creativa emerja, siga un curso establecido. También es preciso definir todo el proceso. Entonces se tiene que determinar quiénes son los responsables, segundo, cuál es el proceso a seguir y, en tercer lugar, generar un clima adecuado.

¿Cómo se trabajan los procesos de cambio?

Matías: Estos procesos de introducción del cambio básicamente lo hacemos a partir de lo que hay en la organización, y lo que hay muchas veces no se conoce. Parte de las cosas que no se conoce es cómo funciona el cerebro, cómo funcionan las emociones en los procesos de innovación.

Nosotros empezamos las capacitaciones con un detonante, una chispa a partir de ciertas interrogantes acerca de cómo somos: ¿Cómo nuestro cerebro se maneja en la incertidumbre?, ¿Cómo influyen las emociones?, ¿Cómo el cerebro construye la realidad? A partir de cómo somos, seguimos trabajando con la gente que se va a dedicar a los procesos de cambio para que se de cuenta qué nos sucede cuando estamos inmersos en el cambio, qué nos sucede cuando no podemos dialogar, cuando no sabemos dialogar, cuando tenemos miedo, cuando las pautas no son claras, cuando los presupuestos son efímeros, cuando el liderazgo no está comprometido.

Todas estas cosas influyen en los procesos de innovación. Entonces, creo que es importante ir trabajando cada uno de esos aspectos para fortalecerlos e introducirlos como datos dentro de la metodología que nosotros proponemos.

¿Es costoso implementar un sistema de innovación creativa?

Aaron: La innovación puede ser trabajada por la empresa con los recursos que tiene. De hecho, lo primero es apalancar los recursos que posee. Por ejemplo, se puede comenzar definiendo cuáles son las métricas, cómo se va a medir el impacto de la innovación, etcétera. Se puede también establecer  un organigrama, determinar al responsable del proceso de innovación, entre otras cosas. Entonces, no debería ser costoso.

Matías: No hay que dejar de lado también el costo de la “no innovación”, que sin duda es mucho más elevado.

¿Qué tan importante es el rol de los consultores a la hora de implementar este método?

Matías: Es clave. Nuestro objetivo es hacer entender que la creatividad es una experiencia y no una intelectualización. De lo que se trata es que las personas vivan lo que es un proceso creativo y, también, cómo implementarla de forma concreta, ya sea en un producto, un servicio o en un proceso. Nuestra labor es la de acompañar y facilitar ese proceso en las personas, porque son éstas las que son el centro de la acción, las que tienen la información concreta. Lo que nosotros sabemos es cómo llevar adelante el proceso y cómo acompañarlo, pero los que tienen el conocimiento de campo son los integrantes de la organización. Así que, por momentos somos despertadores, otras veces facilitadores y también focalizadores.

Finalmente, ¿se volverá cada vez más importante el tema de la innovación en los próximos años?

Aaron: Más que en el futuro, yo creo que ya es una necesidad, no solo a nivel de empresa sino, también, a nivel social.

Matías. La tendencia a la innovación ya es muy importante y va ser cada vez más importante. Lo particular del contexto actual es que hay mayor conciencia de la necesidad e importancia de desarrollar herramientas blandas para lograr los cambios en las empresas. Años atrás, la innovación estaba en manos de ingenieros, es decir, se innovaba básicamente sobre elementos duros del proceso. Hoy sabemos que igual de importante son los aspectos blandos porque complementan los aspectos duros. Ambos son necesarios para lograr el éxito en los procesos de innovación.

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